sábado, 6 de octubre de 2012

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Hola blog, vengo a revivirte.

Quizá hoy tenga ganas de escribir para expresar cómo me siento. Mal. No todo es malo pero hoy especialmente mal, porque a mi madre le han diagnosticado poliartritis y es una enfermedad degenerativa y encima de que te quita años de vida, duele mucho. Mi mami es la persona que más quiero en este mundo y sólo pensar en esa carga que tiene que llevar me dan ganas de llorar pero sé que eso no la ayudará, tengo que estar alegre y ayudarla porque esa es la mejor medicina. Me parece tan injusto que una persona tan buena y noble como mi madre esté tan mal de salud, no se lo merece. Esto hace que vuelva a replantearme la justicia omisa del mundo. Pero qué se le va ha hacer, lo mejor siempre será llevarlo lo mejor posible.

Además empiezo la uni, tenía ganas ya después de tres meses sin hacer nada. Porque estas vacaciones no me han sabido a vacaciones si no a pérdida de tiempo y decepción.Sí, éste ha sido un verano de mierda en todos los ámbitos pero mejor no os doy detalles. Pero sí que tuve una mala entrada de verano, el 14 de Junio se ponían a la venta las entradas de Muse y no conseguí hacerme con una. Pensé que no iba a tener el dinero y sí lo conseguí milagrosamente y en 3 minutos todas mis ilusiones se fueron a la reventa. Deseaba con todas mis ganas ir a ese concierto porque nunca había visto a Muse en directo, es más, nunca he ido a un concierto en condiciones.Por eso era tan importante para mí, porque son mi grupo favorito y porque necesito ese subidón de adrenalina que sólo un concierto te puede dar. Era lo único que durante años he deseado y de repente todas mis ilusiones se van. No sabéis que impotencia y cuánto lloré. Añadid a eso que todo el mundo va y yo no. 

La tónica de este verano ha sido "todo el mundo sí y yo no". Me siento (como siempre) fuera de lugar. Tengo el don de no encajar, de ser prescindible y de que la gente se aproveche de mí. Doy más de lo que recibo y eso es injusto. Tengo más que demostrado que es del karma no existe, es un consuelo cósmico para idiotas.Cosas malas le pasan a todo el mundo ya sean merecidas o no. Más de una vez he pensado que ojalá me saliese de dentro ser mala, así no me daría pena que me pasasen cosas malas porque sería merecido, pero no sería justo para con los demás que fuese mala. En cualquier caso siempre seré una buenaza sin remedio. Tengo que aprender a mandar a la mierda asertivamente a la gente. Espero que en mi carrera me enseñen a eso. 

Tengo tantas cosas de las que quejarme... pero quejarse no sirve si no vas a cambiar nada con ello. Incluso quejarte a las personas de las cosas que hacen mal no sirve porque la gente te dice "lo siento" que significa "voy a hacer como que me he sentido mal por ofenderte pero que sepas que en cuanto se dé la ocasión volveré a hacerte lo mismo, no sé por qué esperas que cambie". Facta non verba, arrepentirse es un acto, no unas simples palabras condescendientes.

Qué bueno esto de quejarme en mi blog, porque así nadie lo lee pero yo me quedo más tranquila y me deja pensar en alto. Aunque afea que ponga tantas cosas tristes, yo funciono así, quejarme y desahogarme es una catarsis necesaria para superar los malos tragos y así, una vez liberada, poder volver a empezar. En cierto modo quejarse sirve para eso. Quejarse es la forma poco elegante de pedir que te rescaten. Pero todo el mundo luchas sus propias batallas todos los días, ¿quién va a luchar por ti? Sólo alguien a quien de verdad le importes. Debemos ser más empáticos todos y ser los héroes de las personas que queremos.  Por suerte, y de esto es de lo único que no me quejo, tengo a mi héroe y mi ángel de la guarda que siempre está a mi lado, por desgracia no literalmente.

Adiós. 


domingo, 20 de mayo de 2012

Meditaciones.

¿Qué asco de todo no? Creo que pienso demasiado. Cuanto más lo pienso peor me parece todo y con menos solución. Por ejemplo el tema de la injusticia, hay y siempre habrá. ¿Qué nos queda? ¿dejarlo pasar?, ¿dejarlo en manos de otro, los tribunales?, ¿la venganza, la justicia por nuestra propia cuenta? Todo es un caos y está mal estructurado desde un principio, donde más claro se ve es en la diferencia de recursos y oportunidades entre clases sociales, entre familias, entre personas. ¿Cómo podemos consentir que haya gente que se muere de hambre?¿En qué momento se acabó nuestra humanidad? ¿qué es lo suficientemente potente como para arrebatar la esencia del hombre? Como helenista propongo como respuesta la soberbia, el querer jugar a ser dioses.  El hombre es inconformista y siempre aspira a más. Eso es bueno hasta cierto punto, cuando te olvidas de los demás ahí fallas. Lo óptimo sería que todos avanzásemos, que nos ayudásemos. Quizás el orgullo y la vanidad son la mejor venda para no ver la realidad. ¿Y qué ganamos con el orgullo? Yo a lo largo de mi vida he comprendido que el orgullo es un plato agrio pero que deja un regusto dulce. Comerse el orgullo es una buena opción. En caso de no hacerlo y conseguir lo que pretendíamos a toda costa, yo pregunto: ¿y?, ¿ no sabes que las victorias valen la pena cuando se comparten? El orgullo nos distancia de la gente y las victorias se vuelven amargas. Concluyo con esto que esa victoria no vale nada.

Ganar, perder, competir, rendirse. Sólo espero que los jugadores sean justos e iguales y que la suerte y la vida no sean un árbitro vendido al mejor postor. Ah, bueno, se me olvidaba, esto no es mi utopía mental, es la injusta realidad.

domingo, 5 de febrero de 2012

Tengo mono de Twitter.

Hola, me llamo Natalia y soy adicta a Twitter. ¡Ah! Que esto no es twitteros anónimos, perdonad. Ya podéis observar los primeros síntomas de desactivar la cuenta de twitter, es mi tercer día y siento nauseas y delirios. El punto de escribir esta entrada es desahogarme, más que nada porque no tengo ya donde hacerlo libremente. Echo de menos leer los pensamientos de la gente y escribir yo los míos y hacer RT y esas cosas que hace la gente sin vida social.

Las redes sociales son una droga. Yo llegué a Twitter por mi amiga Clara, que me dijo que la gente guay tenía y cómo no, no me puede resistir a hacerme una cuenta. Al principio era muy aburrido porque no seguía a nadie interesante. Más tarde, por diversas circunstancias empecé a odiar Tuenti (como todos en algún momento de nuestra vida) y me pasé a Twitter. Lo mejor que me pudo pasar fue empezar a seguir a los musers, ahora les considero casi como una familia, después de meses leyendo sus desventuras y compartiendo tanto tiempo con ellos. He llegado a conocer a gente realmente interesante y que me han llenado de experiencias en tercera persona. Definitivamente, uno de los aciertos de mi vida.

Pero claro, de Twitter no se vive y como con todo en la vida un exceso nunca puede ser bueno. Ahora lo que me toca es estudiar y con el ordenador delante lo tengo difícil. ¿ Y si han twiteado algo interesante?¿ Y si me lo estoy perdiendo?¿Y si se me ocurre algo ingenioso y se me olvida?. Odio los " Y si...", maldita incertidumbre.

Tengo una clara intención de volver mínimo una vez al mes porque sino la cuenta se me borra definitivamente y eso es lo que menos quiero. Y supongo que cuando termine los exámenes en Junio volveré para ir comentando el nuevo álbum de Muse que con tantas ganas espero y a preparar la quedada twitera pre concierto y un posible Wembley 2013.

Y ahora me voy a despedir en menos de 140 caracteres. ¿que si tengo o que si quiero? BÉSAME BANDIDO! 

Hashstag luego.




domingo, 25 de diciembre de 2011

Capítulo 1. La cuenta atrás.

Al finales de la temporada estival un grupo de amigos quedan por la noche para salir de fiesta por Madrid celebrando que por fin se han reunido todos tras las vacaciones de verano y además porque en breves empiezan la universidad de nuevo y no tendrán tanto tiempo libre. Gabriela y Sergio son los primeros en llegar a la parada de Alonso Martínez y esperan entusiastas a que lleguen los demás mientras se cuentan lo que han hecho y donde han estado este verano. Se piropean y no es para menos, Sergio va vestido con unos pantalones y una camisa bancas que contrasta con el moreno de su piel y los ojos verdes y Gabriela viste un vestido azul turquesa de un solo hombro oculto por una larga trenza castaña y unas sandalias marrones. Son las doce y media de la noche los demás se están retrasando. Sophie y Dafne le mandan a Gabi un Whatsapp diciendo que llegarán un poco más tarde porque han tenido un imprevisto y que les esperan dentro del local. Cuando Gabi levanta la vista del iPhone ve llegar a David y va corriendo a darle un abrazo. Éste se quita los cascos sonriendo y bromea con lo morenos que están. Sergio y David se abrazan dándose golpecitos en la espalda. Gabriela propone ir ya al local donde se reunirán con Sophie y Dafne. Mientras van calle arriba se ponen a planear sobre conciertos a los que van a ir, cumpleaños y viajes. Están llenos de ilusión.

De la puerta del local se escapa la canción Invincible de Muse. Haciendo cola se encuentran nuestras chicas y sueltan un gritito de alegría y se abrazan y se dan besos mientras Sergio y david se quedan atónitos y se alejan un poco. Sophie les reclama con acento francés. Cuando ya han terminado el show de los osos amorosos, como Sergio y David lo llamaban, se acercan y saludan con un abrazo entre cumplido y cumplido.Cuando por fin les toca entrar el segurata les pide el DNI a pesar de que son más que archiconocidos allí, intercambian algunas palabras con él y se adentran en el sonido y la oscuridad del local.  Se piden una copa y empiezan a bailar y hablar lo poco que el volumen de la música les permite. Están felices de estar todos juntos  otra vez. Sophie intenta que David baile con ella pero él es muy tímido y no le gusta bailar. Tanto Sergio como David bailaban con un vaivén a la vez que sujetaban la copa y asentían con la cabeza como si ellos sintiesen la música. Las horas se suceden unas tras de otras como si fuesen minutos, el tiempo se escapa y avanza muy deprisa. Son ya las cinco y cinco. Mientras Dafne se escapa un segundo del grupo para hablar con un chico, Sophie coge a Gabi de la mano y la dirige hacia el baño mientras le hacen un gesto a los chicos haciéndoles saber que sólo será un segundo. Cuando llegan al baño Sophie le confiesa a Gabi que aún no lo ha superado, que le sigue queriendo y se pone bastante triste, casi a punto de llorar.

- No sabía que me iba a poner así al volverle a ver, pensé que con dos meses sin verle sería suficiente. Y mira como estaba mirando a Dafne, y a todas.

- Pero es un hombre, ¿qué quieres? Tendrá que mirar, y si Daf leva un vestido corto al igual que las demás del local, se le irán los ojos.

- Maldita obsesión, mon Dieu!¿Y tú qué? ¿Qué pasó al final con el chico de la playa?

- Fue bonito mientras duró. Oye, ¿me acompañas a fuera a fumar y así te da el aire y te sigo contando?

- ¿No lo habías dejado?

- Sí, pero estas vacaciones como el chico este fumaba me volví a enganchar. Ten prometo que lo dejaré pero ahora lo necesito. ¿Vamos?

Sophie asintió, salieron del baño y se dirigieron a la salida. Se lo hicieron saber a Sergio que estaba en la barra con Daf y David. Estos se quedaron abajo porque la canción que estaba sonando les encantaba. Suben las escaleras y a medida que ascienden el aire es más frío y cargado a causa del humo. Les sellan la mano y al salir se llevan la sorpresa de su vida. Una inmenso haz de colores verdes y azules ondea en el extenso cielo madrileño. Ambas se quedan perplejas mirando al cielo, Gabriela con una sonrisa por ese maravilloso espectáculo gratuito y espontáneo, Sophie en cambio mira asombrada y preocupada: sabe que esto es el primer indicio de una catástrofe sin precedentes.