Las redes sociales son una droga. Yo llegué a Twitter por mi amiga Clara, que me dijo que la gente guay tenía y cómo no, no me puede resistir a hacerme una cuenta. Al principio era muy aburrido porque no seguía a nadie interesante. Más tarde, por diversas circunstancias empecé a odiar Tuenti (como todos en algún momento de nuestra vida) y me pasé a Twitter. Lo mejor que me pudo pasar fue empezar a seguir a los musers, ahora les considero casi como una familia, después de meses leyendo sus desventuras y compartiendo tanto tiempo con ellos. He llegado a conocer a gente realmente interesante y que me han llenado de experiencias en tercera persona. Definitivamente, uno de los aciertos de mi vida.
Pero claro, de Twitter no se vive y como con todo en la vida un exceso nunca puede ser bueno. Ahora lo que me toca es estudiar y con el ordenador delante lo tengo difícil. ¿ Y si han twiteado algo interesante?¿ Y si me lo estoy perdiendo?¿Y si se me ocurre algo ingenioso y se me olvida?. Odio los " Y si...", maldita incertidumbre.
Tengo una clara intención de volver mínimo una vez al mes porque sino la cuenta se me borra definitivamente y eso es lo que menos quiero. Y supongo que cuando termine los exámenes en Junio volveré para ir comentando el nuevo álbum de Muse que con tantas ganas espero y a preparar la quedada twitera pre concierto y un posible Wembley 2013.
Y ahora me voy a despedir en menos de 140 caracteres. ¿que si tengo o que si quiero? BÉSAME BANDIDO!
Hashstag luego.